Incipiente elegía
No basta con derramar algunas lágrimas y recordarte;
No basta con arrancar algunas flores en el camino y llorarte mientras las deshojo hasta tocar su tallo desnudo;
No basta con romperte el corazón en mil pedazos y pensar en acariciarte después en un abrazo;
No basta con desear arrojarme a tus brazos porque ya no estás...
Tan solo te llamo, te extraño gritándolo a la nada.
Y te miro dibujado en letras que no puedo interpretar, desvaneciéndote, ilegible y transparente, porque te arrastran tras de sí sin remedio.
Irreconocible, te alejas volviendo a mi mente tan convertido en tí, tan hecho, tan perfecto, que no ceso de pedir al viento que te arroje hacia mis brazos aunque sea una vez más.





Comments
Post a Comment